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Afterword (2015)

Oscar Santillán

Instalación incluyendo un fragmento de papel perteneciente a Friedrich Nietzsche, una proyección de diapositivas, dos impresiones y un video.

Una proyección compuesta por catorce diapositivas, un fragmento de papel, dos impresiones y una proyección de video integran la instalación de Oscar Santillán titulada Afterword (2015). Inspirado por el inexplorado territorio en donde los hechos y la ficción convergen, Oscar Santillán retoma los más profundos deseos del filósofo alemán Nietzsche y los potencializa hacia una realidad contemporánea.

02Debido a problemas de escritura manual y complicaciones visuales, el filósofo Friedrich Nietzsche adquirió una máquina de escribir en 1881 con la intención de continuar escribiendo. De hecho, ordenó una revolucionaria máquina desarrollada por el inventor danés Rasmus Malling-Hansen llamada “La Bola de Escribir”. Inventada en 1885 y puesta en producción en 1870, “La Bola de Escribir” fue la primera máquina de escribir producida comercialmente, introduciendo innovaciones ergonómicas y de diseño. Su característica distintiva fue la distribución de 52 teclas colocadas en un semicírculo de latón, lo cual permitía una mayor velocidad de escritura.

Desafortunadamente, Nietzsche nunca estuvo satisfecho con su compra y nunca pudo dominar el uso del instrumento. En realidad, Nietzsche pasó horas enseñándole a sus dedos “a bailar con la Malling-Hansen”. Incluso declaró que sus pensamientos se veían influenciados por el uso de la máquina de escribir y se describió a sí mismo en su texto Our writing instruments contribute to our thoughts (1882) bailando “como si algo sobrenatural” hiciera eco en su interior hacia sus textos. En este documento, Nietzsche fue de los primeros en identificar un cambio en la escritura y la manera en que los instrumentos influyen en nuestros pensamientos. Se encontraba tan intrigado por esta máquina, que incluso escribió un poema:

“La bola de escribir es como yo, hecha de acero,

Pero fácilmente adaptable en los caminos.

Paciencia y tacto son requeridos en abundancia,

Así como finos dedos para utilizarnos.”

(Traducción al Español

Friedrich Nietzsche, 16 de Febrero de 1882)

 

 

 

 

Recientes descubrimientos de Rüdiger Safranski identificaron que la máquina había sido dañada durante su transportación y producía numerosos errores tipográficos. A pesar de sus frustraciones, Nietzsche escribió más de 70 documentos con ella. Algunos de ellos abandonados, muchos otros fueron corregidos y terminados con intensas marcas de lápiz sobre los errores.

Fascinado por las frustraciones de uno de los más grandes filósofos del mundo, el artista ecuatoriano Oscar Santillán, produjo una instalación que presenta la experiencia de Nietzsche con la máquina de escribir, la cual retrata su entendimiento en el lenguaje de una manera simbólica: las tradiciones del lenguaje filosófico en contra de las condiciones científicas y tecnológicas del conocimiento. El resultado es un documento expresivo y gestual acompañado por una compilación de errores tipográficos producidos a partir del uso de su amada “Malling-Hensen”.

La instalación también incluye un video presentando un clarividente bailando el cual fue contratado por Santillán para contactar al filósofo muerto y preguntarle: “Cómo era tu baile?” El performance resultante es la conexión entre el clarividente y el filósofo casi 100 años después de su muerte, a través de un fragmento de papel tomado directamente de uno de los manuscritos de Nietzsche (el cual también forma parte de la instalación).

Afterword (dance)

La obra de Santillán, Afterword (2015) en realidad nos recuerda la noción de la imagen cristal de Deleuze. Es decir, para el filósofo francés, la imagen cristal implica la interacción entre lo actual y lo virtual. El resultado crea una aprehensión multifacética del tiempo y una producción multimodal de la temporalidad a través de pequeños “destellos” que contienen narrativas con fuerte carga simbólica. Estas “destellos” no tienen el propósito de reemplazar la narrativa “real”, sino de presentar potencialmente cómo pudieron haber sido las cosas, sin reemplazar el antiguo sistema.[1]

Inspirada por la obra de Santillán, La Colección Adrastus decidió incluir Afterword (2015) dentro de su herencia de arte contemporáneo con la intención de continuar re-simbolizando las imágenes del pasado e introducirlas hacia el siglo XXI. En el futuro cercano, La Colección Adrastus se embarcará en uno de sus proyectos más ambiciosos hasta el momento: la creación del “Museo Nacional Centro de Arte Contemporáneo Castilla y León – Colección Adrastus” en Arévalo, España. Con la intención de albergar lo mejor de la creación artística del siglo XXI, La Colección Adrastus restaurará las ruinas del primero Colegio Jesuita y lo proyectará hacia la contemporaneidad. Tal como la noción de imagen cristal de Deleuze, la recuperación del espacio arquitectónico funcionarán como “destellos” suya intención será recuperar la monumentalidad intelectual del Colegio Jesuita.

Oscar Santillán ha recibido un diploma en Escultura de la Universidad de Virginia, y ha formado parte de residencias artísticas otorgadas por la Fondazione Ratti en Italia, Fundación Delfina en Inglaterra, Skowhegan y Seven Below, ambos en Estados Unidos. Su trabajo ha sido expuesto en el Museo de Arte Carrillo Gil en México, la Bienal de la Habana en Cuba, El Centro Sureste de Arte Contemporáneo en Estados Unidos, el Museo Bonnefanten en Holanda, en la Bienal de Guatemala, entre otros recintos. Su trabajo forma parte de colecciones públicas y privadas de reconocimiento internacional, tal como la Caldic Collection, Balanz Capital, Colección Franc Vila, Centraal Museum, Bieke y Tanguy van Quickenborne Collection, y más recientemente La Colección Adrastus.


[1] Van Den Akker, Robin. “My Work Is a Reaction to the Idea of the Latin American Artist. An Interview with Oscar Santillan.” Art Pulse Magazine 2015. Web. 29 Mar. 2016. <http://artpulsemagazine.com/my-work-is-a-reaction-to-the-idea-of-the-latin-american-artist-an-interview-with-oscar-santillan>.