Con una próxima exhibición en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Roman Ondák (Žilina, Eslovaquia, 1966) continúa dejándonos perplejos ante su profunda sencillez.

Keyhole, expuesta en 2012 por el Deutsche Guggeheim, nos presenta una pequeña estructura circular de metal sobre un muro, que al deslizar la tapa que lo cubre, muestra el ojo de una cerradura. En ese momento, surgen diversos cuestionamientos en cualquier espectador, que aún teniendo la llave antigua capaz de abrir tal artefacto (arrastrando el muro como si fuera una puerta), difícilmente serían respondidos. Roman nos ofrece un minúsculo panorama exterior, del cual somos intrusos y negados visitantes desde la mirilla.

Drawer of the Enthusiast comenta sobre lo que podría traer en el bolsillo cualquier infante: envoltorios de dulces, plumas rotas, papeles con pequeñas anotaciones, entre otros objetos o partes de objetos relativos a la puericia. Cada elemento, lejos de querer demostrar una acción acumulativa sin sentido, nos habla de una identidad secreta, un desorden sistematizado bajo lineamientos muy específicos, y sin embargo, desconocidos (inocentes contenidos reservados aún para el artista).

Third Way nos ayuda a exponer de manera más clara la lectura que decidimos darle al trabajo en general de Roman Ondák: una pequeña escalera colgada en otra de mayor tamaño. Una alternativa —quizás riesgosa e intrincada, pero que culmina en el mismo lugar—, un dilema extraordinario.

Con la presente antología que hemos recabado de su obra, damos testimonio de la insistente búsqueda que Ondák ha realizado a lo largo de su trayectoria artística.

Drawer of the Enthusiast y Third Way también fueron expuestas en 2012 por el Musée d’Art moderne de la Ville de Paris.With a forthcoming exhibition at the Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Roman Ondák (Žilina, Slovakia, 1966) keeps wondering us before his profound simplicity.